INVESTIGACIÓN ACCIÓN - PARTE II
El rol docente en función de la investigación
Perfil del docente como investigador:
A partir de la Transformación Educativa sufre un cambio importante el rol de cada uno de los componentes de la tríada didáctica. Así, el papel del docente se modifica en tres aspectos fundamentales:
- en su formación inicial
- en su capacitación, entendida como perfeccionamiento a lo largo de todo el
- ejercicio de la actividad docente.
- en las tareas de investigación.
Esta manera de concebir la profesión docente la beneficia, ya que eleva su calidad, la jerarquiza y le permite un grado de excelencia comparable a cualquier otra profesión.
Los Institutos Superiores de Formación Docente, ( I.S.F.D.), siguiendo los lineamientos de la Ley Federal de Educación y de la Ley de Educación Superior, han tenido que ampliar sus funciones. Una de las funciones básicas que deben cumplimentar los I.S.F.D., establecida en los acuerdos y resoluciones del Consejo Federal de Cultura y Educación es la investigación. A diferencia de las otras funciones, (docencia y capacitación), implica una forma particular de producir conocimientos sobre la base de determinadas competencias.
Con esta nueva función, el docente deja de ser un mero reproductor de conceptos, para ser un productor de conocimientos. Para comprender mejor esto, es dable aclarar que la investigación puede cumplir dos propósitos fundamentales:
- Producir conocimiento y teorías, (Investigación básica)
- Resolver problemas prácticos, (Investigación aplicada)
Antes de la nueva normativa, en los años 1960 y comienzos de los '70, los encargados de realizar tareas de investigación en el área educativa eran investigadores y especialistas de nivel universitario, quienes llevaban adelante una investigación básica y no aplicada.
Investigar: ¿para qué?
Para investigar es necesario la aplicación de métodos que permitan su realización. Uno de los debates actuales en el terreno de la investigación se centra en la aplicación de sus métodos y en la diferencia entre métodos cuantitativos y métodos cualitativos.
Por métodos cuantitativos, los investigadores hacen referencia a técnicas experimentales, tests objetivos de lápiz y papel, análisis estadísticos multivariados, estudios de muestras, etc. Estos métodos son propios de las Ciencias Naturales.
Los métodos cualitativos son los utilizados por la Antropología Social y la Sociología. Entre ellos figuran: la etnografía, los estudios de caso, las entrevistas en profundidad y la observación participativa.
Si bien cada uno de estos paradigmas tiene sus seguidores, el empleo de uno u otro en el momento de investigar no implica que se esté adhiriendo exclusivamente a él. Un investigador puede elegir y utilizar ambos paradigmas para atender mejor las exigencias del problema de investigación con que se enfrenta y combinarlos.
El paradigma cualitativo
- aboga por el empleo de los métodos cualitativos
- sostiene una concepción global fenomenológica, donde la comprensión juega un papel importante, ya que trata de comprender la conducta humana desde el punto de vista de quien actúa
- se basa sobre la observación naturalista y sin control
- sus métodos son subjetivos
- está fundamentado en la realidad, orientado a los descubrimientos, es exploratorio, descriptivo e inductivo
- se orienta al proceso
- asume una realidad dinámica
- propio de la Antropología Social y de la Antropología
El paradigma cuantitativo
- defiende el uso de métodos cuantitativos
- posee una concepción global y positivista, ya que busca los hechos o causas de los fenómenos sociales sin tomar en cuenta los estados subjetivos de los individuos
- se basa sobre la medición penetrante y controlada
- sus métodos son objetivos
- no se fundamenta en la realidad, orientado a la comprobación, confirmatorio, reduccionista, inferencial e hipotético-deductivo
- orientado al resultado
- asume una realidad estable
- propia de las Ciencias Naturales
Con frecuencia “subjetivo” da a entender “influído por el juicio humano”. Si nos atenemos a esta definición, todos los métodos, tanto cualitativos como cuantitativos, son subjetivos. Los filósofos modernos de la ciencia avalan esta afirmación cuando señalan que todos los hechos se hallan inspirados por la teoría y así resultan parcialmente subjetivos. Por ej.: una encuesta sobre la popularidad del actual presidente, es un método cuantitativo que resulta subjetivo.
En la investigación cuantitativa, la teoría referida al tema de estudio está presente desde el inicio como un sistema de conceptos, regularidades empíricas, modelos causales que postulan relaciones entre variables o sistema de proposiciones estructuradas.
La investigación cualitativa parte, en cambio, de un conjunto menos específico de conceptos y sistemas clasificatorios y los elabora y reelabora en el curso del estudio. Ambas metodologías, cuantitativa y cualitativa, están presentes en la práctica investigativa. No existen métodos o técnicas que, en principio, sean mejores que otros; sino que los métodos son más o menos apropiados al tema o problema que se desea investigar.
Las metodologías cualitativas son apropiadas cuando el investigador se propone investigar la construcción social de significados, las perspectivas de los actores sociales, los condicionantes de la vida cotidiana, o brindar una descripción detallada de la realidad.
La metodología cuantitativa es la adecuada cuando el propósito es describir la distribución de rasgos, opiniones, conductas, etc, en una población; poner a prueba hipótesis causales; medir la incidencia de un suceso; establecer las condiciones de su ocurrencia y sus consecuencias.
Todos los métodos etnográficos, biográficos, estudio de caso, encuesta o experimento son procedimientos para implementar una metodología; pero, por sí solos, sin los supuestos teóricos que los sustentan, no transforman una investigación en cuantitativa o cualitativa. En muchos trabajos de investigación, se utilizan ambos métodos, (cuanti y cualitativos), por ejemplo encuesta y estudios de caso, dando lugar así a la articulación de datos conocida como triangulación.
La investigación de la enseñanza
Antes de la Ley Federal de Educación, los que se ocupaban de investigar, en el campo educativo, eran especialistas universitarios cuya preocupación era que los maestros no tenían en cuenta los resultados de sus investigaciones para mejorar su práctica escolar cotidiana. Esto era así porque el lenguaje técnico empleado en los informes escritos que presentaban los resultados, hacía que los docentes percibieran las investigaciones como algo distante y desconectado del aula.
Esta brecha entre la investigación y la práctica; sumado a la diferencia existente entre los conocimientos básicos y la práctica docente; y la demanda pública por mejorar la calidad de la educación; es lo que provocó un cambio en el desarrollo y formación profesional del docente. Así, con la nueva normativa se buscan cubrir estas necesidades y es allí cuando aparece el tema de la investigación acción como un método y estrategia ética y teórica para cubrir estas demandas.
En el ámbito de la enseñanza, los métodos de investigación que se aplican son los etnográficos, cualitativo, observacional participativo, estudio de casos, interaccionista, fenomenológico, constructivista e interpretativo. Estos métodos, si bien son levemente diferentes, guardan entre sí semejanzas.
El método etnográfico de investigación aparece en la década del '70 y se basa sobre los trabajos antropológicos de uno de los líderes de esta disciplina: Clifford Geertz. Este autor sostiene que los que practican la Antropología Social , hacen etnografía. El método etnográfico, más que medir o clasificar, debe interpretar los hechos y dejar a un lado el punto de vista propio. Por eso dice que la Antropología es una ciencia interpretativa que trata de buscar el significado de las expresiones sociales. Así, el método etnográfico no es experimental ni busca leyes universales. Sostiene que para comprender una ciencia o profesión, más que atender a sus teorías y a lo que de ellas se dice, se debe estar atento a lo que hacen los que la practican.
El método etnográfico interpretativo se caracteriza por no arribar a respuestas completas y acabadas, sino que cada respuesta nos sumerge en otros problemas.
Investigación en y para la acción
Si bien no se pretende equiparar al antropólogo etnográfico con el profesional de la docencia, el método etnográfico, en algunos aspectos, debe servir de modelo al docente en lo que hace a sus prácticas áulicas y también en la forma de encarar la tarea en equipo con otros docentes.
La educación toma técnicas y asume una mirada etnográfica en la forma global de ver las cosas y en la manera de estudiar sus problemas a través de un enfoque abierto donde no hay presupuestos ni hipótesis, sino tan sólo un objeto a analizar.
El método cualitativo etnográfico posibilita realizar un análisis de los actores de la educación, de sus funciones manifiestas u ocultas y de sus mutuas relaciones en el mismo contexto en que se dan con el fin de orientar y mejorar la educación. En materia educativa, los docentes necesitamos de la investigación aplicada a través de la práctica.
Una práctica reflexiva, busca identificar y superar obstáculos que se interponen y no permiten encarnar valores educativos sobre los que se organiza dicha práctica. Así, es preciso que la práctica no se subordine a la teoría, ni tampoco que teoría y práctica sean consideradas como momentos separados; sino que se los integre dentro de un mismo proceso. Para generar prácticas más reflexivas, las relaciones áulicas entre docentes y alumnos deben darse sobre la base del diálogo e intercambio.
El docente debe ser un participante activo en el proceso de investigación y en la construcción de los significados de lo que sucede en el interior de las aulas. Todo esto permite al docente comprender y describir los procesos mentales y sus concepciones acerca de qué es la enseñanza. Esta manera de investigar del docente, basada en métodos etnográficos o cualitativos, en y para la acción; nos lleva al concepto de investigación-acción en el contexto áulico.
Investigación-acción en el aula
Una forma válida de investigación para los profesores es investigar su propia práctica. Cada vez que un docente se sienta con un grupo de colegas para discutir, intercambiar ideas o realizar un trabajo conjunto, está realizando reflexión en la acción. Durante este intercambio se detectan problemas, se buscan soluciones y se realiza, en forma sistemática, un registro de todo lo que va sucediendo hasta que el problema se soluciona y se comunican los resultados. Si bien en muchas escuelas esta tarea pasa inadvertida, en la Provincia de Buenos Aires ya fueron implementadas en algunas instituciones donde, las demandas de cambio desde la sociedad y desde el sistema educativo, hicieron tomar conciencia a los profesores que solos no las podían satisfacer, por lo que se hizo necesario el trabajo grupal y con otros agentes de la sociedad.
Uno de los iniciadores en la implementación de las investigaciones etnográficas en el ámbito educativo el Philip Jackson, autor de un libro: La vida en las aulas. En esta obra, el autor explica la brecha que se establece entre la teoría y la práctica en las aulas, es decir, entre quienes conocen y generan conocimiento y quienes aplican dichos saberes. Para ello, Jackson procura investigar sobre lo que sucede en el seno áulico basándose fundamentalmente en comentarios que realizan los propios docentes acerca de su trabajo. Comienza aplicando en el aula estudios de observación sobre la base de técnicas de observación participante y estudios antropológicos de campo, (técnicas etnográficas o cualitativas basadas sobre observaciones de las actividades, entrevistas y discusiones con los participantes). Propone que dichos observadores sean docentes, directivos y alumnos de la propia escuela, realizando su propia observación con una mente abierta ante lo que ven, a través de la reflexión en la acción y sobre la acción. Sostiene que aprender a vivir en el aula implica aprender a reconocer fortalezas y debilidades propias y de los demás, expuestas al análisis pùblico.
Vemos que la investigación educativa no tiene como fin la formulación de teorías, sino la resolución de problemas. Pero al tratar dicha problemática, teoriza y produce un tipo de conocimiento.
Cuando se investiga, es necesario examinar los métodos que se están empleando para no incurrir en errores que nos llevarían a desviar el camino de la investigación. Examinar estos métodos constantemente en lo que respecta a las condiciones y límites de su validez, es lo que Bourdieu llama “ el ejercicio constante de la vigilancia epistemológica”, que son líneas a seguir para comprobar la validez de técnicas y conceptos empleados. Esto permite no sólo conocer el error y la causa del mismo, sino que también ayuda a no aplicar las técnicas sin una reflexión previa.
El docente investigador tiene que:
- Incorporar alumnos a sus proyectos de investigación
- Entrenarse y entrenar a sus alumnos en el razonamiento lógico
- Entrenarse y entrenar a sus alumnos en la redacción de proyectos de investigación y de informes, (incluyendo sus diferentes partes, secciones, subsecciones, normas de citado de textos y de referencias bibliográficas, de organización de tablas, cuadros y gráficos, etc.)
- Dar a conocer los resultados de su investigación.
Por lo hasta aquí expuesto, se puede concluir que la práctica investigativa ayuda a un mejor conocimiento del funcionamiento de las instituciones educativas, porque a través de la investigación se pueden resolver las demandas de la práctica docente y de la problemática institucional.
BIBLIOGRAFÍA
Cook, T.D. y Reickardt, Ch.: Métodos cualitativos y cuantitativos en investigación evaluativo Edit. Morata, España, 1997.
Geertz, C.: La interpretación de las culturas . Edit. Gedisa,Barcelona, España, 2000.
Jackson, P.: La vida en las aulas Edit. Morata, Madrid, España,1998.
Wainerman, C y Santu, R.: La trastienda de la investigación Edit. De Belgrano, Buenos Aires, Argentina, 1990.
Wittrock, M.: La investigación de la enseñanza II Paidós educador, Buenos Aires, Argentina, 1989. ANA MARÍA CATOYRA
PROFESORA DE FILOSOFÍA
Y PEDAGOGÍA
PSICOPEDAGOGA CLÍNICA
LICENCIADA EN ADMINISTRACIÓN
Y GESTIÓN DE LA EDUCACIÓN
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