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TEORÍAS DEL APRENDIZAJE
Hablar de teorías del aprendizaje, nos conduce
a definir qué se entiende por ello. En sentido
amplio el aprendizaje hace referencia a un proceso a
través del cual se adquieren conocimientos. Aprender
es adquirir nueva información y nuevas respuestas
o modificar respuestas anteriores. Entendido así
el aprendizaje es comprensión. Cuando un sujeto
aprende, no sólo recibe información, sino
que trata de adaptarla a experiencias posteriores, con
el objeto de profundizar y enriquecer sus conocimientos,
aptitudes y comportamientos. Así, lo que se aprende
permite alcanzar un cierto dominio sobre el tema y puede
acrecentarse a través de experiencias apropiadas
que lo pongan en práctica. Este proceso de retención
y aplicación posterior, favorece los aprendizajes
futuros.
Diferentes teorías psicológicas, basándose
sobre distintos paradigmas, han contribuido con sus
aportes a definir y reconocer lo que se debe entender
por aprender. Decir aprendizaje implica hacer referencia
al sujeto que aprende y a sus diferentes procesos internos
que conforman la estructura de su personalidad. Uno
de estos procesos se relaciona con el pensamiento y
su desarrollo.
Estas problemáticas son tenidas en cuenta por
la Pedagogía, en tanto ciencia que estudia el
problema de la educación en su fundamento teórico;
y por la Didáctica, que lo hace desde una perspectiva
práctica con el fin de orientar la acción
educativa. Dado que la educación debe ser integral,
debe abarcar todos los aspectos del ser humano. Por
eso la Pedagogía se basa sobre el conocimiento
psicológico del niño y adolescente. La
tarea del docente es formar al alumno; no sólo
teniendo en cuenta lo que se enseña, (matemática,
lengua, historia, geografía, etc.), sino también
interesándose en el desarrollo de sus facultades
o potencialidades. Conociendo la parte psicológica
del niño y adolescente, el docente puede orientar
mejor su acción educativa, eligiendo técnicas
y métodos de enseñanza acordes con cada
etapa del desarrollo del sujeto.
A continuación se abordarán algunas teorías
psicológicas del aprendizaje que han estudiado
el desarrollo del pensamiento y de los procesos cognitivos
y, sobre su base, tratan de definir al sujeto que aprende.
1- Teorías Biologicistas
Las primeras teorías que hablan del aprendizaje,
tienen una concepción del sujeto como sujeto
biológico o sujeto de la conducta. Es decir,
consideran al sujeto como un ser biológico y
lo analizan desde el punto de vista de sus conductas.
Estas teorías trabajan con un enfoque epistemológico
positivista: realizan su trabajo investigativo en el
plano de la experimentación rigurosa, controlan
variables, utilizan grupos testigos, registran datos
que les van a permitir establecer hipótesis y
generalizan los resultados de la investigación
sobre explicaciones de tipo causalista. Hay que destacar
que, sobre todo en la primera época, realizan
la investigación exclusivamente con animales
y los resultados obtenidos se generalizan hacia el ser
humano. Estos resultados son utilizados para comprender
y explicar la conducta de aprendizaje del hombre. Sobre
la base se estas teorías, surgen otras posturas
como son la Conductista y las Asociacionistas.
2- Conductismo y posturas asociacionistas
El estudio del aprendizaje como proceso, halla un
antecedente en la Reflexología, teoría
sostenida por Pavlov a través del estudio de
las reacciones animales frente a diferentes estímulos.
El médico ruso Iván Pavlov, (1849-1936),
comenzó sus investigaciones en el área
de la fisiología. Experimentó con animales
y observó sus reacciones. Esto le permitió
formular su teoría sobre los reflejos condicionados,
donde sostuvo que toda conducta se produce como respuesta
frente a un estímulo proveniente del medio externo.
Esto hace posible que mediante estímulos artificiales,
a través de la repetición y el refuerzo,
se puedan provocar determinadas conductas o respuestas,
es decir que sea probable el condicionamiento.
Este modelo es tomado en Estados Unidos por John Watson,
fundador del conductismo, quien sostiene que el objeto
de estudio de la Psicología es la conducta observable
y por eso la considera una ciencia objetiva experimental,
basada sobre el modelo de las ciencias naturales. Watson
entiende por conducta lo que un organismo hace en forma
de comportamiento externo, visible. Incluso el hablar
es considerado una conducta de este tipo.
Su problemática científica puede resumirse
en tres puntos:
1) Dada una respuesta, (una conducta), ver cuál
fue el estímulo que la provocó.
2) Dado un estímulo, ver qué respuesta
acontecerá.
3) Cuando esa respuesta no ha sido heredada, ver cómo
esa respuesta ha sido aprendida.
Sostiene que cuando la respuesta no ha sido aprendida,
el estímulo se denomina incondicionado. Es decir,
que un estímulo incondicionado es aquel que puede
provocar una respuesta sin un aprendizaje previo.
En tanto que un estímulo condicionado es aquel
capaz de suscitar una respuesta cuando previamente ha
habido un aprendizaje en el sujeto.
Esta teoría explica también que las conductas
más complejas del ser humano se dan por condicionamientos
a partir de conductas más simples. Por ejemplo,
comer podría tomarse como una respuesta incondicionada
en un bebé; pero si a una persona le gusta un
determinado género musical, su conducta manifiesta
es sentir placer cuando lo oye y este es un aprendizaje
basado sobre cadenas de condicionamientos que, se supone,
se remontarían a respuestas incondicionadas.
Para esta teoría eminentemente empírica,
sólo lo observable o medible era susceptible
de estudio científico; por lo tanto el estudio
de los procesos internos se hacía algo inalcanzable
y la existencia de la vida anímica era considerada
una caja negra, ya que el comportamiento del sujeto
quedaba reducido a los estímulos del ambiente
que le provocaban determinadas respuestas que se hacían
evidentes a través de sus acciones.
Estamos ante los planteos más elementales de
una teoría del aprendizaje. Así, frente
a la pregunta de por qué se aprende o por qué
se tiende a repetir un hecho ya experimentado, se plantean
dos posibilidades:
1) Se aprende por repetición sistemática
de un comportamiento, (ley del efecto).
2) Se aprende por satisfacción y su posterior
gratificación de haber ejecutado un comportamiento.
Esta gratificación no se debe entender solamente
como premio por haber realizado la conducta apropiada
que lleva a repetirla, sino también porque tiende
a ser aprendida aquella conducta equivocada y castigada,
(ley del refuerzo).
Si bien, además de Watson, existen otras ramas
del conductismo, todas ellas tienen características
comunes para definir su concepción de aprendizaje:
Asociacionismo: El conocimiento se da por la articulación
de asociaciones a través de dos leyes: la semejanza
y la contigüidad, La semejanza permite establecer
el parecido observable entre 2 ó más elementos.
La contigüidad permite acercar dos elementos o
conductas en el tiempo. Estas leyes demuestran que el
conocimiento es acumulativo y a un conocimiento se agrega
otro.
Concepción del sujeto como tábula rasa:
Concibe que todos los contenidos del aprendizaje quedan
determinados desde afuera. Así, el sujeto no
aporta nada en el acto de conocer; es un ser pasivo
que responde frente a los estímulos que se le
presentan. Esta condepción pone de manifiesto
su carácter empírico.
Privilegio de la influencia del ambiente: Por lo dicho
en las dos características anteriores, el aprendizaje
es una copia de la realidad externa. El sujeto aprende
todo aquello que el investigador le propone, adaptándose
y aplicando la secuencia de estímulos apropiada.
Base experimental: Si tenemos en cuenta que las teorías
conductistas se desarrollaron en laboratorios; a través
de la experiencia con animales, provocando respuestas
simples de comportamiento; veremos que al trasladar
dichas experiencias al contexto áulico, se nos
presentan limitaciones, por lo complejo y variable del
ambiente escolar.
Este enfoque conexionista constituye el primer aporte
significativo de la Psicología al aprendizaje.
A pesar de que la teoría conductista en forma
pura no puede trasladarse al aula, es necesario admitir
que los procesos de asociación son imprescindibles
para incorporar información, para conocer datos
y para poder comprender procesos más complejos.
Algunos aprendizajes son adquiridos, básicamente,
por procesos de asociación como: aquellas acciones
que llegan a mecanizarse por repetición, (manejar
un auto); información sin significado propio
pero que son necesarias recordar como fórmulas,
códigos, números telefónicos, retener
nombres, fechas, etc.
También se halla presente en algunas actividades
escolares que son repetitivas y admiten una sola respuesta:
reiteración en la ejecución de ejercitaciones
mecánicas, donde no hace falta razonar, en matemática
como en lengua, cuestionarios que demandan datos y no
permiten la reflexión, la enseñanza aislada
de la realidad, entre otros. Aquí el alumno debe
dejar a un lado su espontaneidad, su creatividad e individualidad,
para convertirse en un sujeto del que se espera que
haga lo mismo y de la misma manera para obtener una
respuesta correcta. Es en estas prácticas escolares
donde mejor se refleja la influencia del conductismo.
3 - Teoría de la Gestalt
Paralelamente al surgimiento y desarrollo del conductismo
en Estados Unidos, la psicología del aprendizaje
se desarrolla en Europa a través de teorías
muy diferentes, basadas sobre una configuración
organicista y estructuralista. Conciben al individuo
como sujeto de la conciencia y sujeto perceptivo.
La palabra "Gestalt", de origen alemán,
significa "estructura, forma, configuración,
figura". La teoría gestaltista surge en
Alemania a fines del siglo XIX y principios del siglo
XX como reacción ante el elementalismo de la
psicología de Wundt. Su aporte principal, en
el campo de la psicología, fue el descubrimiento
de que los elementos de la realidad no son entidades
aisladas, sino que están integrados a totalidades
significativas que los contienen. El ser humano, en
contacto con la realidad, capta en primer lugar las
totalidades; y luego de un proceso de abstracción
y análisis, reconocen los elementos particulares
que constituyen el todo.
Uno de sus precursores fue el psicólogo alemán
Charles Von Erenfels, quien a través de un trabajo
sobre "cualidades de la forma", sostiene y
demuestra que "el todo es algo más que la
suma de partes", siendo éste el lema adoptado
por le escuela psicológica de la Gestalt. Los
trabajos de Von Erenfels no alcanzaron, en su época,
a tener repercusión ni a generar modelos de investigación,
debido a que la psicología oficial de ese momento
se desarrollaba bajo la influencia conductista de Wundt.
En 1912 Max Wertheimer, publicó un libro llamado
"Estudios experimentales sobre la visión
de los movimientos", que representó el nacimiento
de la Teoría de la Gestalt. Centró su
estudio en lo que denominó "Fenómeno
Phi", (percepción del movimiento aparente).
Es el conocido fenómeno que permite que percibamos
el movimiento en una proyección cinematográfica
cuando, en realidad, lo que se proyectó es una
sucesión de imágenes fijas a una velocidad
determinada.
Otros destacados representantes de esta escuela fueron
Wolfgang Köler, Kurt Koffka y Kurt Lewin, quienes
propusieron también que las estructuras psicológicas
deben ser entendidas como totalidades organizadas y
significativas, donde las características del
todo son las que determinan el significado de las partes,
Así, una misma parte va a cobrar distinto significado,
según la totalidad a la cual pertenezca. Por
ejemplo, si tengo las letras A D N A , puedo formar
varias palabras: NADA - ADÁN - ANDA
La forma en que se han unido esas letras, (el todo),
les otorga un significado diferente.
La relación entre los distintos elementos que
componen un objeto, (color, olor, características
de su superficie, su plasticidad, etc.), nos permiten
un real conocimiento del mismo. Según esta teoría,
una estructura es un sistema u organización en
la cual la relación entre las partes que la componen
tiene sentido a partir de las leyes de composición
del todo. Por ejemplo: percibimos un libro y no la suma
de datos como papel, letras blanco, negro, etc. Dichas
leyes que rigen el funcionamiento de las estructuras
o sistemas son:
Ley de Cierre: sostiene que tendemos a percibir
las figuras incompletas como si fueran completas.
PS COLOGÍA
Ley de Proximidad: establece que los elementos
que se encuentran cercanos en el espacio y en el tiempo,
tienden a ser agrupados perceptualmente.
I I I I I I
I I I I I I
I I I I I I
I I I I I I
I I I I I I
Ley de Figura y Fondo: percibimos una figura
principal y un fondo que contrasta con la primera. Cuando
no hay una clara diferencia entre la figura y el fondo,
la percepción puede ser equívoca.
Ley de Identidad o Semejanza: según esta
ley los estímulos similares en tamaño,
color, peso o forma, tienden a ser percibidos como conjuntos.
o o + +
o o + +
Ley de la Buena Curva o del Destino Común: los
elementos que forman una buena curva o tienen una orientación
común, tienden a ser percibidos como totalidades.
A diferencia del conductismo donde el conocimiento
implica asociación, para la gestalt el conocimiento
implica comprensión, ya que propone como
clave la comprensión de la relación estructural
entre una serie de elementos que se requieren unos a
otros. Así, tanto la repetición como el
error, (no aceptado por el conductismo), ayudan al sujeto
a comprender, a llenar de significado esta relación.
Vemos que se establece una diferencia entre el pensamiento
reproductivo que remite a la mera acumulación
de conocimientos y el pensamiento productivo de la Gestalt,
donde lo que se produce es el descubrimiento de una
nueva organización perceptiva o conceptual de
un problema.
La manera en que un sujeto adquiere la comprensión
de un problema dado, que posibilita el aprendizaje,
es llamada por esta escuela insight. Esta comprensión
o insight sobreviene en un momento clave, donde se logran
reunir una serie de elementos que se conocían
por separado. Si bien el insight aparece en forma repentina,
puede tener por detrás largos tiempos de análisis
y de conocimiento de las "partes" del problema
en cuestión. El descubrimiento de las conexiones
estructurales entre ellas, es lo que da lugar al insight.
Esta teoría si bien no tuvo impacto sobre las
prácticas escolares en nuestro país, debe
destacarse su valor ya que es la primera escuela que
plantea el aprendizaje como resultado de una reestructuración,
teniendo en cuenta el significado que el sujeto aporta
en cada caso a las estructuras. Es decir, es la primer
teoría constructivista del aprendizaje.
3 - Enfoque estructuralista genético de Jean
Piaget
Esta teoría surge a partir de la década
de 1920 y fue ignorada prácticamente por la comunidad
científica hasta 1960. Su iniciador y principal
representante es el suizo Jean Piaget, (1896-1976),
quien desarrolla su pensamiento en forma simultánea
al conductismo, aunque desde hipótesis opuestas.
Otras escuelas psicológicas contemporáneas
a la estructuralista genética y con enfoques
diferentes son la gestalt y el psicoanálisis,
de las que Piaget revela un conocimiento profundo y
adopta una actitud crítica respecto de cada una
de ellas, en cada caso por motivos diferentes.
Antes de interesarse por la psicología, Piaget
se doctoró en Ciencias Naturales. Se formó
en la Biología y se interesó también
por la Lógica y por la Historia del Pensamiento
Científico. Esta conjunción de intereses
tuvo una decisiva influencia en la realización
de su obra.
La Psicología Genética de Piaget se fundamenta
sobre una teoría general del desarrollo de los
procesos cognitivos, sostenida sobre la base epistemológica
de un estructuralismo genético. Para comprender
lo expresado diremos que la noción de estructura
comienza a ser utilizada en psicología a partir
de los trabajos de la teoría de la Gestalt. Piaget
acepta el concepto de estructura definido por la Gestalt,
pero observa que las leyes que enuncian los gestaltistas
para explicar cómo se organizan la percepción
y el conocimiento, son leyes invariables e independientes
del desarrollo evolutivo. Así, Piaget critica
el hecho de que las estructuras perceptivas sean las
mismas en el niño y en el adulto; y que dichas
leyes en las cuales se organiza el "campo"
no dependan del sujeto, sean externas a él. Frente
a esta crítica, Piaget contrapone dos ideas básicas:
1) Las estructuras psicológicas no son
inmutables, ni dadas de una vez y para siempre, sino
que se van construyendo a lo largo de la evolución.
2) El sujeto es activo y construye sus propias estructuras.
Las estructuras no surgen de la nada ni se configuran
al azar, sino que son el resultado de una génesis,
que es una forma de transformación que parte
de una estructura más simple a otra más
compleja. La génesis es un desarrollo que
implica un sistema determinado de transformaciones que
llevan de un estado a otro más complejo, siendo
este último una prolongación del primero.
Por eso la Psicología Genética es una
teoría del desarrollo de los procesos cognitivos
que se propone seguir la conducta del sujeto desde su
nacimiento, con el objeto de estudiar la génesis
del comportamiento inteligente, sus transformaciones
sucesivas y su creciente complejidad.
Esta teoría entiende la inteligencia como el
producto de la adaptación del individuo al medio.
La adaptación consta de dos invariantes funcionales,
adquiridas naturalmente: la asimilación y la
acomodación.
En la asimilación se impone la acción
del sujeto, que incorpora los aspectos conocidos del
objeto a su estructura de conocimiento. Permanentemente
el individuo intenta modificar el medio para asimilarlo
a sus propias necesidades.
En la acomodación hay una contínua transformación
del sujeto, a partir de las exigencias del medio. Cada
nuevo estímulo, proveniente del medio o del propio
organismo, implica una modificación de los esquemas
mentales preexistentes, con el fin de acomodarse a la
nueva situación. Estos dos procesos de asimilación
de la experiencia a los esquemas mentales del sujeto
y de acomodación de los esquemas mentales a las
nuevas experiencias, constituyen la base del equilibrio
adaptativo, que se van dando a lo largo de la evolución
mental. Así, se va pasando de estructuras de
menor conocimiento a estructuras de mayor conocimiento,
aumentando la capacidad de resolver problemas y por
lo tanto adaptarse.
El niño inicia su desarrollo buscando un equilibrio
precario entre su acomodación a la realidad externa
y su asimilación, ya que en su inicio el binomio
acomodación-asimilación se halla confundido
en el pensamiento infantil porque no existe una clara
diferencia entre el yo y el mundo exterior, no hay separación
entre la esfera del sujeto y la del objeto. A partir
de este estado inicial de indiferenciación, el
pensamiento va a desarrollarse en el niño, constituyendo
una serie de etapas a las que Piaget va a llamar estadios
del desarrollo intelectual. Divide este desarrollo en:
-Estadio de la inteligencia sensorio motriz, (0 a 2
años).
-Estadio de la inteligencia preoperacional o representativa,
(2 a 7 años).
-Estadio de la inteligencia operacional concreta, (7
a 11 ó 12 años).
-Estadio de la inteligencia formal, (entre los 11 y
14 años).
Algunas características que definen la noción
de estadio son:
1)-Es necesario que el orden de sucesión de un
estadio a otro sea constante. No interesa tanto las
edades cronológicas entre las que se sitúa
cada estadio, ya que esto es muy variable y depende
de factores biológicos, culturales, sociales,
etc.
2)-Los estadios tienen un carácter integrativo,
es decir que las estructuras de un estadio se convierten
en parte integrante del siguiente.
3)-Cada estadio se caracteriza por sus conductas determinadas
y propias, es decir es una estructura de conjunto.
4)-Un estadio supone un nivel de preparación
y de culminación. La transición entre
un estadio y otro supone momentos de desequilibrio relativo,
donde comienzan a coexistir algunos logros del nuevo
estadio con otros del anterior. Cuando se completa esta
transición, el equilibrio es más estable
que en el nivel anterior.
5)-En cada estadio hay formas de equilibrio final que,
una vez establecidas, se van a mantener durante el resto
de la vida. También en cada estadio hay procesos
de formación o génesis que implican que
las nociones van a seguir construyéndose en los
estadios siguientes.
Dentro de este marco conceptual, conocer es actuar
sobre los objetos para modificarlos y darles una significación.
El sujeto está en permanente interacción
o intercambio con su medio, que le plantea problemas
que le ocasionan desequilibrios, cuya superación
produce una nueva adaptación. El aprendizaje
ya no va a ser concebido como una conducta exitosa encontrada
por azar a partir de ensayos y eliminación de
errores, (conductismo); ni tampoco como la percepción
o descubrimiento de relaciones que ya están en
las cosas, (gestalt); sino como un significado construido
por el sujeto a partir de aciones organizadas inteligentemente
y que conducen a restablecer el equilibrio.
La búsqueda permanente de equilibrio, que nunca
es estable, da lugar a la dinámica del desarrollo
y del aprendizaje de acuerdo con el siguiente esquema:
CONFLICTO: desajuste entre los esquemas de interpretación
del Sujeto y las experiencias de la realidad.
TOMA DE CONCIENCIA: al Sujeto se le hace evidente que
sus marcos de interpretación son insuficientes
y por eso debe buscar nuevas hipótesis para poder
interpretar lo que percibe del mundo exterior.
BÚSQUEDA: tanteos, errores, percepciones que
no se coordinan, intentos de una respuesta satisfactoria
para el Sujeto que no se contradiga con lo que le muestra
la realidad.
CONSTRUCCIÓN: se restablece momentáneamente
el equilibrio a través del logro de que sus hipótesis
no contradigan la experiencia. Se construye así
un nuevo esquema de conocimiento adecuado para el Sujeto.
Aportes brindados por la Teoría Psicogenética
para entender el aprendizaje aplicado a la educación
formal
Entre estos aportes es dable destacar:
El concepto de error: se reconoce en el error un conocimiento
válido como etapa de un trayecto hacia la verdad.
El error así pasa a ser constructivo, ya que
se presenta como una parte del proceso que tiene un
sustento lógico; a diferencia del conductismo
donde el error es una falla en la secuencia Estímulo-Respuesta
que debe ser eliminada. Así, el error puede ser
aprovechado por el docente para promover la búsqueda
de nuevas soluciones que permitan acceder a una estructura
más compleja.
El conflicto cognitivo: aparece cuando las estructuras
del sujeto resultan insuficientes frente a la experiencia
que se le presenta. Este concepto es importante porque
brinda la posibilidad de poner en marcha un proceso
de aprendizaje, con el objeto de restablecer el equilibrio
perdido. Así, presentar situaciones de conflicto
a través de las hipótesis de diferentes
alumnos, de afirmaciones teóricas o de distintas
situaciones experimentales; resultan estrategias didácticas
positivas para ser utilizadas por el docente que, conociendo
las estructuras cognitivas de sus alumnos, propone situaciones
de desequilibrio que los obliga a avanzar.
La concepción evolutiva del sujeto de aprendizaje:
como el pensamiento se estructura y complejiza progresivamente,
se debe tener en cuenta la selección de contenidos
y metodologías de acuerdo con el desarrollo evolutivo
del sujeto y sus posibilidades y límites para
aprender.
La reconstrucción o redescubrimiento de conceptos:
el docente, en lugar de presentar contenidos como verdaderos,
para ser aprendidos por los alumnos sin modificaciones;
puede optar por plantearles preguntas o situaciones
problemáticas que mueva al educando a realizar
una reconstrucción activa del saber, apoyada
en su significación social. Esto lleva a pensar
estrategias didácticas que se relacionen con
el uso del método científico.
Si bien esta teoría colaboró con sus
conceptos para un mejor conocimiento de la enseñanza
y el aprendizaje; sus investigaciones, en sus comienzos,
no tuvieron como finalidad estudiar procesos educativos.
La teoría piagetiana concibe al hombre como un
ser en intenso diálogo con el mundo, diálogo
imprescindible para crecer, crear y construir; ya que
en la medida que el hombre construye el mundo, se construye
a sí mismo; y en la medida que se construye a
sí mismo, construye al mundo.
5) Concepción de aprendizaje según
Vigotsky
Lev Vigotsky fue un investigador ruso que desarrolló
sus ideas con la aspiración de superar las polémicas
surgidas entre las teorías asociacionistas del
aprendizaje y las posiciones constructivistas. Sus trabajos
aparecen simultáneamente a los del inicio del
Conductismo y de la Psicología Genética
de Piaget.
Si bien con Piaget comparte la concepción constructivista
del aprendizaje; surgen diferencias en el papel otorgado
al medio y a la cultura. Para la Psicología Genética,
a pesar de que el individuo necesita de la interacción
con el medio, su desarrollo es relativamente autónomo.
Para Vigotsky el papel del medio es fundamental, ya
que lo social aporta los mediadores para transformar
la realidad. Dentro de esa realidad está la educación.
Su teoría integra procesos de asociación
y reestructuración, teniendo en cuenta la importancia
de aspectos humanos como la conciencia y el lenguaje.
Estos procesos de asociación, por ser más
elementales, quedan incluidos en los de reestructuración;
de ahí que
su teoría pertenece al constructivismo. Al esquema
E-R, propuesto por el Conductismo, contrapone el concepto
de actividad, donde el sujeto no es concebido como un
mero receptor de estímulos que responde en función
de ellos, sino que actúa sobre los objetos, transformándolos.
Esta transformación es posible porque entre el
sujeto y el objeto aparecen los mediadores.
Se entiende por mediadores, los instrumentos que permiten
al sujeto transformar la realidad en lugar de imitarla.
Este concepto se acerca a la idea de adaptación
activa de Piaget.
Existen dos tipos de mediadores:
Las herramientas: son elementos materiales y operan
sobre el mundo material. Por ejemplo un hacha, un serrucho,
un martillo,etc.
Los signos: actúan sobre la persona y su interacción
con el medio. No son materiales Hay muchos sistemas
de signos, como la cronología, las fórmulas
geométricas, las formas de medición, etc;
pero el más usado es el lenguaje oral.
Tanto las herramientas como los signos son proporcionados
por el mundo de la cultura; y es éste mundo de
la cultura el que da sentido al aprendizaje y a la enseñanza.
El aprendizaje es entendido como el proceso de internalización
de la cultura, por el cual cada sujeto da significado
a lo que percibe de acuerdo con sus posibilidades propias
de significación y, conjuntamente, incorpora
nuevas significaciones. Es decir, que esta internalización
involucra la reconstrucción y resignificación
del mundo de la cultura. El universo cultural y el conjunto
de conceptos que el sujeto va formando de dicho universo
cultural, conforman las estructuras o sistemas que se
presentan ordenados jerárquicamente.
En este aspecto Vigotsky coincide con Piaget y con las
teorías del procesamiento de la información,
que serán abordadas más adelante. Pero
se opone a las teorías mecanicistas cuando sostienen
que el conocimiento es una suma de datos e informaciones;
ya que para este investigador, los conceptos no son
entidades aisladas, sino que adquieren significado con
relación a la totalidad estructurada en forma
de sistema de ideas o teorías.
Con Vigotsky se logra un equilibrio entre el Sujeto
y el Objeto, ya que su proceso interactivo implica una
acción de parte del sujeto, pero está
determinada por el mundo exterior. A su criterio la
relación sujeto-objeto se muestra desequilibrada
en las teorías asociacionistas por otorgarle
mayor peso al objeto; y en la teoría piagetiana
donde prima la importancia dada al sujeto.
El proceso de adquisición del conocimiento se
produce a través de mecanismos de carácter
social, es decir, por aspectos psicosociales. Esta influencia
de la interacción social se complementa con otro
concepto vigotskyano: la Zona de Desarrollo Próximo,
que hace referencia a la distancia que existe entre
el nivel real de desarrollo, delimitado por la capacidad
de resolver por sí mismo y en forma independiente
un problema, y el nivel de desarrollo próximo,
delimitado a través de la resolución de
un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración
con otro compañero más capacitado. Por
lo tanto si se quiere determinar el desarrollo mental
de un niño, se debe establecer una clasificación
de sus dos niveles: del nivel real del desarrollo y
de la Zona de Desarrollo Próximo.
El nivel próximo de desarrollo puede compararse
con la noción de competencia y el nivel real
con la noción de actuación, utilizadas
por la psicología occidental, acepciones tomadas
de la lingüística. Pero estos conceptos
quieren expresar algo más. Es necesario estudiar
esa zona de desarrollo, esa distancia que el niño
debe recorrer entre lo que ya sabe y lo que puede hacer
si el medio le brinda los recursos necesarios. Estos
recursos le son dados al niño por un proceso
de interacción social, ya sea mediante un compañero
o un adulto, que favorecen la internalización
de funciones psicológicas nuevas o la reestructuración
de otras que ya existían.
Vemos que para Vigotsky, el aprendizaje se pone de manifiesto
a través de la Zona de Desarrollo Próximo,
ya que aprender genera una serie de procesos evolutivos
internos que operan sólo cuando el niño
está en interacción con las personas que
lo rodean y en cooperación con algún semejante.
Esta concepción de aprendizaje le otorga un papel
protagónico para la tarea del docente y da sentido
a la acción educativa. En cambio en la psicología
genética de Piaget, el rol que el docente debe
asumir es el de una actitud de espera, corriendo así
el riesgo de no encontrar un lugar claro de inserción
en el proceso de aprendizaje.
Otro de los temas tratados por este investigador es
la relación entre pensamiento y lenguaje. A diferencia
de Piaget, que sólo veía en el lenguaje
una función simbólica; Vigotsky sostiene
que el lenguaje tiene una función comunicativa
y social, ya que el primer lenguaje del niño
es esencialmente social. Primeramente, el niño
utiliza los gestos para comunicarse y éstos constituirían
sus primeras palabras .Luego aparece la palabra como
sustituto convencional y tendrían un carácter
dialogal, que respondería al intercambio realizado
por el niño con los adultos y sus pares. De esta
manera el lenguaje tiene su origen en el contacto comunicativo
con los demás; y en la actividad práctica
del niño sobre el entorno. Esta concepción
del lenguaje ha influido en los cambios efectuados en
los estudios occidentales sobre la adquisición
del lenguaje y es también un tema permanente
que trata la psicolingúística soviética.
La muerte prematura de su autor, dejó inconclusa
esta teoría, no obstante aporta elementos muy
valiosos para la práctica pedagógica.
6) Teoría del aprendizaje significativo de
Ausubel
La teoría propuesta por David Ausubel en 1973,
se centra en el aprendizaje producido en un contexto
educativo. Toma como elemento fundamental a la instrucción
y se ocupa especialmente del aprendizaje y enseñanza
de conceptos científicos, partiendo de conceptos
naturales que los niños forman en su vida cotidiana.
Diferencia la información, como algo externo
al sujeto, del aprendizaje, que es algo interno del
individuo.
Como en las teorías constructivistas, que ya
hemos mencionado anteriormente, aquí también
el conocimiento se organiza en estructuras. El resultado
de la interacción entre el sujeto y las nuevas
informaciones que recibe del ambiente, le permiten reestructurar
dicho conocimiento. Para que esa reestructuración
se produzca y favorezca el aprendizaje de los conocimientos
elaborados, es necesaria una instrucción impartida
formalmente que consistirá en presentar en forma
secuenciada la información, con el fin de producir
un desequilibrio en las estructuras existentes y así
generar nuevas estructuras que incluyan a las anteriores.
Ausubel propone tomar en cuenta dos líneas:
1) el aprendizaje del alumno: que puede ir de lo memorístico
hasta el plenamente significativo.
2) la estrategia de enseñanza: que comprende
desde la puramente receptiva hasta la enseñanza
basada en el descubrimiento por el propio alumno.
Leer un libro, implica un aprendizaje receptivo, donde
se recibe información y se la acepta en la propia
estructura cognitiva. Este tipo de aprendizaje es importante
para el aprendizaje escolar. En cambio, el aprendizaje
por descubrimiento hace referencia a contenidos elegidos
por el sujeto que aprende. El contenido de lo que se
va a aprender o internalizar, es elegido por el niño.
Este tipo de aprendizaje es importante para el desarrollo
afectivo.
Dentro del aprendizaje receptivo, distingue el receptivo
memorístico y el receptivo significativo. Frente
a una información determinada para aprender,
puede ser que un individuo establezca poca o ninguna
conexión con conceptos que ya posee en su estructura
cognitiva; en este caso aprende de memoria. Su estilo
de aprendizaje es memorístico. Otro individuo
puede relacionar concientemente dicha información
con uno o más elementos de su estructura cognitiva,
ya que los considera relevantes. En este caso aprende
significativamente. Su modo de aprendizaje es significativo.
Cualquier individuo puede oscilar entre el aprendizaje
memorístico y el significativo, de una vez para
otra. Depende de la disposición que tenga para
el aprendizaje. Esto lo lleva a afirmar que el estilo
de aprendizaje de un individuo se caracteriza mejor
por su conducta general, que por la forma en que realiza
una sola tarea de aprendizaje.
Aún lo aprendido de memoria tiene algo de integración
comprensiva, pero, a los tres meses, prácticamente
no se recuerda nada y se produce el olvido. Este tipo
de estrategia memorizante no genera entrenamiento intelectual,
ni ayuda a la expansión cognitiva.
Cuando Ausubel habla de estructura cognitiva, hace referencia
a un sistema de conceptos, organizados jerárquicamente,
que son las representaciones que el individuo se hace
de la experiencia sensorial.
Un aprendizaje es significativo cuando puede relacionarse
de manera no arbitraria con lo que el alumno ya sabe.
Este aprendizaje se incorpora a las estructuras de conocimiento
que el sujeto posee y, sólo en función
de sus conocimientos anteriores, adquiere significación.
Para que un aprendizaje sea significativo, son necesarios
ciertos requisitos:
+ Que el material a aprender tenga significado en sí
mismo, ya que la yuxtaposición arbitraria de
nombres, números, sílabas sólo
puede adquirirse memorísticamente.
+ Que el contenido a aprender tenga una estructuración
lógica.
+ Que el sujeto que aprende tenga una predisposición
para el aprendizaje significativo. La motivación
es necesaria para poner en marcha este tipo de aprendizaje.
Si bien el docente debe buscar la manera de favorecer
este aprendizaje a partir de la importancia de los saberes
que desea transmitir, la predisposición no depende
totalmente de él, ya que el alumno juega un papel
importante en ella.
+ Que el alumno pueda relacionar sus conceptos ya existentes
en la mente con las nuevas ideas. Los conceptos que
el alumno ya posee en su estructura cognitiva, Ausubel
los denomina conceptos inclusivos o inclusores. Obran
como puente entre las ideas preexistentes del sujeto
y las ideas nuevas. Sostiene que para aprender basta
con tener los conceptos inclusores adecuados.
No establece estadios evolutivos como Piaget, pero aclara
que a medida que el niño aprende, va aumentando
su capacidad cognitiva y, a mayor capacidad de la estructura
cognitiva, va a tener mayor habilidad para aumentar
el aprendizaje significativo.
También sostiene la diferencia entre aprendizaje
significativo y aprendizaje correcto, ya que un conocimiento
puede ser significativo y equivocado al mismo tiempo.
Define cuatro pasos para lograr el aprendizaje significativo:
1) Organizador anticipante o previo, (O.A.)
Los organizadores previos sirven para asentar los nuevos
conocimientos en la estructura cognitiva; para afianzar
la nueva información; para actuar como puente
cognitivo entre los inclusores que ya existen y el material
nuevo que se aprende.
2) Diferenciación Progresiva de Conceptos, (D.P.)
A medida que se da el aprendizaje significativo, se
va produciendo un desarrollo de los conceptos inclusores.
Este desarrollo es más eficaz cuando los elementos
más generales e inclusivos de un concepto se
presentan en primer lugar y, luego, se va diferenciando
progresivamente el concepto en cuanto a sus detalles
y especificidad.
3) Disonancia Cognitiva, (D.C.)
Cuando dos significados conceptuales aparecen como contradictorios,
se produce en el alumno una respuesta emocional negativa
o disonancia, causada por manifestaciones conflictivas.
La disonancia cognitiva surge cuando se utilizan dos
o más nombres para expresar el mismo concepto
o se aplica un nombre a más de un concepto. Por
ej. Fruto es un nombre para un concepto alimenticio
y también para uno botánico.
4) Reconciliación Integradora, (R:I.)
Para impedir o disminuir la disonancia cognitiva, la
instrucción debe ser secuenciada; no sólo
para facilitar la diferenciación progresiva de
los conceptos, sino también para mostrar cómo
se relacionan entre sí los nuevos conceptos con
los ya adquiridos y jerárquicamente ordenados.
Esta teoría explicita el valor de la enseñanza
y es de especial interés para la práctica
profesional docente. También valora la instrucción
al considerar que es necesaria la intervención
docente para producir aprendizajes significativos. Lograr
un aprendizaje significativo no es tarea exclusiva de
la estrategia docente. El alumno también es responsable
de que dicho aprendizaje se concrete.
7) Teorías del procesamiento de la información
Estas teorías conciben a los procesos mentales
por analogía con la computadora. Su objeto de
estudio se basa sobre el funcionamiento de las estructuras
mentales. Con estas concepciones se constituye la corriente
cognitiva en el campo de la Psicología.
La Psicología Cognitiva o cognitivismo es una
de las corrientes contemporáneas de más
auge dentro del actual campo de la psicología.
Se inicia en Estados Unidos a fines de la década
de 1950. Esta escuela nace en el seno mismo del conductismo,
por eso sus autores más significativos estaban
formados en la Psicología Conductista. Los primeros
trabajos de la corriente cognitiva fueron encuadrados
por sus mismos autores, dentro del conductismo. Recién
en 1967, con la obra de Ulrich Neisser, "Psicología
Cognitiva", se logra unificar los estudios anteriores
y darle una orientación diferente: aparece así
el inicio oficial del cognitivismo.
El conductismo sostenía que los procesos mentales
o cognitivos no se podían estudiar y por eso
los comparaban con una caja negra o ciega, donde lo
único observable eran las conductas o respuestas
que se dan frente a un estímulo determinado.
El cognitivismo trata de aclarar lo que sucede en esa
"caja negra" y por eso se dedica al estudio
de los procesos que se desarrollan en su interior. Así,
denominan la mente como una caja transparente, donde
los procesos cognitivos ocupan un lugar central en la
explicación de la conducta y son estudiados y
analizados con el modelo proveniente de la ciencia de
la computación; es decir se basa en la analogía
mente = ordenador. Esta analogía es "funcional",
no física.
Todos los ordenadores tienen un "hardware",(soporte
físico que incluye los componentes físicos
de la máquina como por ej. Circuitos impresos);
y un "software", (soporte lógico que
abarca los aspectos funcionales del sistema, tal como
el lenguaje de programación). A la Psicología
Cognitiva le interesa sólo el aspecto funcional,
(que son los procesos mentales) y se desentiende del
soporte físico, (el cerebro), para su análisis;
si bien reconoce que mente y cerebro se relacionan.
Así entendida, la mente es como un sistema de
procesamiento de la información. Como el ordenador,
codifica, retiene y opera con símbolos y representaciones
internas. Dentro de esta manera de concebir la mente,
diferencian:
ESTRUCTURAS: componentes "estáticos"
del sistema. Son entidades funcionales que cumplen determinados
procesos u operaciones de procesamiento. Ejemplo: memoria
a corto plazo, (M.C.P.), memoria a largo plazo, (M.L.P.),
memoria sensorial, etc.
PROCESOS: corresponden a la actividad del sistema y
son descriptos con términos de la informática.
Ejemplo: decodificación, almacenamiento, recuperación,
activación, etc.
REPRESENTACIONES: formas en que la información
o input, proveniente del ambiente, es codificada y registrada
en el sistema cognitivo humano.
Frente al ingreso de una información o input,
(por ej. una estimulación visual); la información
se almacena, (proceso), por pocos instantes en una estructura
llamada memoria sensorial .Allí la información
se procesa, (proceso), muy elementalmente de acuerdo
con las características del estímulo,
formando las imágenes visuales, (representaciones).
Las imágenes visuales constituyen una nueva información,
que pasa a la memoria a corto plazo o M.C.P., (estructura),
quien también almacena por breves instantes esa
información y recibe allí un procesamiento
acorde con códigos visuales o semánticos;
es decir, acorde con su significado. Se elaboran así
representaciones más complejas que pueden pasar
a la memoria a largo plazo o M.L.P.,( que es otra estructura),
que puede almacenar información sin límites
de tiempo ni de cantidad; puede permanecer latente,
activarse o recuperarse. Por ejemplo al recordar algo
pasado o para interpretar una nueva información
o input.
Vemos a través de estos ejemplos, que entre el
Estímulo-Respuesta del conductismo, la Psicología
Cognitiva señala una serie de estructuras y procesos
mentales complejos que le sirven para demostrar el valor
de la mente como algo interno que contiene y da sentido
a toda la información procesada.
Estas teorías se ocupan también del estudio
de la memoria, de la percepción y la organización
de los conocimientos por parte del sujeto.
Otro tema tratado por el cognitivismo es el de esquema.
Un esquema es una estructura de datos para representar
conceptos almacenados en la memoria. Son paquetes en
los que además del propio conocimiento hay información
acerca de cómo debe usárselos. Son una
red de interrelaciones y su organización es jerárquica,
de manera que cada uno de estos esquemas puede incluirse
en otros de mayor generalidad.
El aprendizaje de esquemas se manifiesta a través
de tres tipos:
Crecimiento: es la acumulación de información
en esquemas existentes. Por ejemplo, el enriquecimiento
del vocabulario, la complejización de las operaciones
matemáticas, la aplicación de un concepto
a situaciones similares. Se amplía el universo
del esquema disponible, pero no se lo modifica en su
esencia.
Ajuste: cuando el esquema resulta insuficiente para
explicar la realidad externa, se hace necesario producir
un cambio que lleve a ampliar su campo de aplicación.
Por ejemplo, en el aprendizaje de reglas ortográficas,
el sujeto percibe que existen excepciones, ya que no
siempre se cumplen de la misma manera y por ese motivo
necesita introducir nuevas reglas para adecuar su sistema
a la realidad.
Reestructuración: cuando se crea una nueva estructura,
se forman nuevos esquemas que en general comienzan siendo
semejantes respecto de los anteriores. Este tipo de
aprendizaje es el que produce más modificaciones
en el sujeto, ya que no se trata de acumular o enriquecer,
sino de incorporar nuevas perspectivas de análisis.
Ejemplo: el traslado de un conjunto de términos
de un ámbito a otro y de su resignificación,
como sucede con el "código genético".
Al principio predomina el crecimiento, que induce
necesariamente a la reestructuración y luego
el nuevo esquema sufre un ajuste. Estos tres tipos de
aprendizaje están presentes en toda situación,
si bien por momentos uno de ellos predomina sobre los
otros.
Uno de los exponentes máximos de esta teoría
es Jerome Bruner, (1966), quien además de lo
recientemente expuesto, sostiene que el aprendizaje
se da como un espiral dialéctico; considera que
los temas no se dan y/o aprenden de una vez y para siempre
porque el aprendizaje es contínuo y espiralado.
El significado de cada concepto, dice, se construye
a lo largo de toda la vida, según los diferentes
sentidos con que se lo conozca en cada oportunidad.
Sostiene que el proceso que caracteriza el aprendizaje
permanente y contínuo, es la resignificación.
Es importante retomar conceptos y enriquecer su significado
con nuevos aportes. Para tomar conciencia de lo que
se ha aprendido, afirma que es necesaria la metacognición.
Es importante estimular procesos de metacognición
en los alumnos, generando actividades que les permitan
tomar conciencia de lo aprendido y del proceso de aprendizaje
realizado.
A diferencia de Piaget que sostiene la concepción
de estadios, Bruner afirma que no hay etapas evolutivas
sino el desarrollo de sistemas del manejo de la información
que brinda el ambiente. Así, el crecimiento intelectual
se caracteriza por:
· una creciente independencia de la respuesta
frente a los estímulos
· una internalización de los hechos a
través del almacenamiento que se corresponde
con el ambiente
· una interacción sistemática entre
docente y alumno, donde el primero enseña al
segundo
· un desarrollo del lenguaje, utilizado no sólo
como factor de intercambio, sino también como
instrumento que el alumno puede emplear para organizar
su entorno
· una capacidad creciente para hacer frente,
por un lado, a varias alternativas o secuencias al mismo
tiempo y, por otro, para utilizar el tiempo y la atención
en forma adecuada frente a las demandas.
Otra diferencia importante con Piaget es el hecho
de que para Bruner es muy relevante la interacción
social y el papel del adulto en el desarrollo cognoscitivo
del niño. El adulto guía al niño
desde una edad temprana para el paso de la comunicación
no verbal a la verbal, a través de un entorno
en donde el niño no le resulta difícil
aplicar sus producciones lingüísticas y
hacer su paso de la comunicación al lenguaje.
De esta manera, el adulto ayuda al niño a construir
el mundo a través de un andamiaje.
Propone este concepto de andamiaje en relación
a un correcto desempeño del docente frente al
aprendizaje del educando, quien además de guía
debe ser un puente entre el conocimiento y el alumno.
Para este investigador, toda la educación que
se recibe a lo largo de la vida, se centra en estos
diálogos que permiten el andamiaje necesario
para el desarrollo. Sostiene que es importante tener
en cuenta la cultura en donde se inserta el niño;
en algunas predominará la observación,
la imitación de modelos y la interacción
con ellos; en culturas donde la educación es
más sistemática, la cultura pasa a ser
institucional y en gran parte, patrimonio de la escuela.
Si bien estas teorías no hablan de significatividad,
se aproximan mucho al concepto de aprendizaje significativo,
ya que toda nueva información se incluye en un
"esquema" que el sujeto ya poseía para
poder recibirla.
También definen a la memoria como retención
comprensiva de información organizada, vinculada
a las operaciones intelectuales. Esta concepción
revaloriza la memoria porque supera el concepto de memoria
como mera repetición mecánica de información,
a través de la integración entre comprender
lo que se estudia y estudiar de memoria, es decir que
aunque un determinado contenido tenga que ser memorizado,
el alumno, previamente, debe analizarlo y comprenderlo.
En la medida que esta corriente da importancia al ambiente,
como el medio externo que brinda la información;
tiende a valorar la acción educativa de producir
modificaciones y aprendizajes en los sujetos.
8) Teorías Psicodinámicas
Estas teorías, conocidas también como
psicoanalíticas, centran su estudio en los procesos
inconcientes, que son los encargados de determinar las
conductas del sujeto.
Un autor importante de esta corriente ha sido, el padre
del psicoanálisis, Sigmund Freud. Nacido en Viena,
influyó en forma efectiva en la cultura del sigloXX.
Su aporte fundamental fue el descubrimiento del Inconciente
y sostuvo que es en él donde se encuentran las
verdaderas razones de nuestra conducta; razones que
hasta son desconocidas para nosotros mismos.
Propone entender los procesos mentales como fruto de
un aparato psíquico, cargado de representaciones.
Estas representaciones están compuestas por un
aspecto intelectual y un aspecto afectivo, que son el
resultado de la interacción con el ambiente y
con otros seres significativos.
Freud elaboró dos esquemas para explicar cómo
se estructura el aparato psíquico. Dichos esquemas
no son opuestos sino complementarios; uno ayuda a comprender
el otro y viceversa. El aparato psíquico queda
así explicado sobre la base de dos perspectivas:
a) DESCRIPTIVA: cómo está estructurado
b) DINÁMICA: cómo funciona
Es dable aclarar que sólo para una mejor comprensión
de su estudio, es que separa la vida psíquica
en estratos; ya que no tiene forma, no ocupa un lugar
en el espacio y no se divide en sectores. Por el contrario,
es inmaterial y se da en un proceso dinámico
donde cada aspecto está estrechamente ligado
al otro.
El primer esquema del aparato psíquico se halla
representado por el Inconciente, Preconciente y Conciente.
Llamamos Conciente a las representaciones mentales que
provienen del exterior, es decir, a las imágenes
mentales de lo que percibimos de la realidad, La conciencia
es la parte del aparato psíquico que está
en contacto directo con el mundo exterior. Al decir
"soy conciente de lo que veo, de lo que hago, de
lo que pienso," quiero significar que se tiene
el poder de organizar esos datos, de actuar sobre ellos,
de explicarlos, etc.
Por debajo de la conciencia, se encuentran otras representaciones
que no están actualmente en su foco en forma
manifiesta, sino que están presentes en forma
latente. Son las representaciones inconcientes.
En sentido descriptivo, es decir desde el punto de vista
de la estructura, hay un solo inconciente, pero en sentido
dinámico, en cuanto a su funcionamiento, existe
un preconciente y un inconciente.
Se llama preconciente a aquellas ideas latentes que
pueden volver a la conciencia cuando sea necesario.
Así, cuando percibimos un hecho que acontece
en el exterior, somos concientes de lo que percibimos.
Luego esta representación desaparece de la conciencia,
pero más tarde emerge nuevamente como un recuerdo.
Esa representación, cuando desapareció
de la conciencia, estaba latente en el preconciente.
Los datos que nos proporcionan los recuerdos, son necesarios
y útiles para la integración social; y
la conducta necesita de ellos. Es por ello que pueden
volver a la conciencia.
Se llama inconciente en sentido estricto, a las ideas
o experiencias que no pueden volver a la conciencia
en forma directa, pero de las que hay pruebas suficientes
como para afirmar que existen. Estas representaciones
inconcientes son las que en muchas ocasiones determinan
nuestra conducta.
Así como el preconciente puede volver a la conciencia,
voluntaria o involuntariamente; el inconciente no puede
volver a la conciencia en forma directa. Se manifiesta
por otras vías como por ejemplo, el sueño,
la fantasía, los actos fallidos, algunos chistes,
el olvido de nombres propios y los síntomas neuróticos,
todos estudiados por el método psicoanalítico
iniciado por Freud.
La barrera que impide el paso de lo inconciente a lo
conciente, lo llama censura. Y el proceso por el cual
se produce, lo llama represión. Existe una Primera
Censura que separa lo inconciente de lo preconciente,
(impide el paso); y una Segunda Censura que regula el
paso de las representaciones del preconciente a la conciencia,
(permite el paso de las ideas cuando es necesario).
La censura no es el resultado de un acto conciente,
sino que es el producto de un proceso inconciente como
la represión. Así, nadie se "olvida"
porque quiere, sino porque resulta conveniente para
lograr la adaptación al medio social. Y es la
conciencia la que funciona como adaptadora, ya que tiende
a defenderse y a impedir el paso de representaciones
que la perturben.
El segundo esquema del aparato psíquico presentado
por Freud, completa al primero y lo reformula diciendo
que la vida psíquica está constituída
por tres estratos básicos: el yo, el super-yo
y el ello.
El ello representa el inconciente reprimido. Es de naturaleza
instintiva y está gobernado por el principio
del placer. Las tendencias instintivas exigen satisfacción,
no reconocen lógica alguna y son netamente activas.
Así, la vida psíquica del recién
nacido es totalmente inconciente. El bebé no
razona y demanda satisfacer sus tendencias, buscando
aquello que le brinda placer como el alimento, el afecto,
el calor del cuerpo de la madre o quien esté
a su cuidado. Vemos que los comienzos de la vida psíquica
está regida por el ello, donde prima una fuerza
vital e instintiva que dirige la conducta hacia el placer;
esta fuerza es denominada Libido, que es la energía
dinámica del impulso sexual, es un impulso al
placer.
A medida que el bebé crece y se desarrolla, se
va conectando e integrando al mundo a través
de un proceso de adaptación a la realidad del
medio ambiente. De esta manera el ello se va transformando
y va diferenciando de su ello al yo.
El yo es el encargado de sintetizar, ordenar y organizar
los contenidos que recibe del medio y es de su competencia
unificar los procesos anímicos. También
tiene como función imprimir una copia de la realidad,
obtener las percepciones del mundo exterior al sujeto
y reprimir los accesos del ello, destituyendo el principio
del placer por el principio de realidad, que permite
una integración más efectiva y exitosa
al mundo social..
El yo en sí mismo es débil, todas sus
energías provienen de los impulsos vitales del
ello que guía los intereses del sujeto. Para
controlar mejor al ello se necesita del tercer elemento
constitutivo de la vida psíquica: el super-yo.
El super-yo puede ser considerado como el guardián
de los actos del sujeto. Es el ideal moral que tenemos
dentro y que se ha ido formando por la educación
recibida de nuestros padres y por la influencia que
ejerce la sociedad sobre nosotros. Es el que indica
lo que debe ser, el ideal al que el yo debe tender y
colabora con el yo para reprimir los impulsos del ello
que no se adecuen con ese ideal. También puede
ser interpretado como el padre interior que agrupa los
valores de la sociedad que se transmiten de generación
en generación.
De esta manera el yo debe realizarse a través
del equilibrio de tres fuerzas e integrarse en función
de la síntesis que logre alcanzar. Estas tres
fuerzas son:
El ello: con sus impulsos o energías activas
que buscan el placer.
El super-yo: que lo controla y lo presiona a seguir
el ideal que le plantea.
El mundo exterior: que le brinda los estímulos
para que organice y ordene.
El problema reside en que el ello, inconciente y reprimido,
no cesa de actuar. Todas las energías vitales
vienen de él y es necesario para la acción
humana. El ello necesita satisfacer sus tendencias o
canalizar estas fuerzas, de acuerdo con el ideal impuesto
por el super-yo, en creaciones culturales, estéticas,
etc., por el proceso llamado de sublimación.
La sublimación no es otra cosa que el encauzamiento
de las fuerzas instintivas en obras elevadas y espirituales,
socialmente aceptadas. La actividad intelectual también
es considerada como un mecanismo de defensa, fruto de
esta sublimación. Para el yo, resolver problemas
o adaptarse implica mantener un equilibrio entre represión
y satisfacción de deseos.
Paralelamente a las etapas del yo, ello y super-yo,
Freud elabora las etapas psicosexuales del desarrollo.
Diferencia en la evolución psicosexual, las siguientes
etapas:
Etapa Oral: Se extiende desde el nacimiento hasta los
18 meses. La zona erógena o principal canal de
gratificación, es la boca y la parte superior
del aparato digestivo. Los objetos gratificantes son
el pecho materno y, en menor medida, el chupete o cualquier
otra cosa que el niño lleve a la boca.
Etapa Anal: Es el periodo que se extiende entre los
18 meses y los 3 años. El bebé adquiere
el control de los esfínteres anales a través
del proceso de retención y expulsión intestinal.
Esto causa alivio y placer en su faz expulsiva.
Etapa Fálica: Comprende entre los 3 y 5 años.
La zona erógena son los órganos sexuales.
Con el descubrimiento de sus órganos sexuales,
el niño comienza a interesarse y preocuparse
por las diferencias anatómicas entre los dos
sexos y su pertenencia a uno u otro. Por observación,
registra que algunos seres tienen órganos sexuales
expuestos y otros carecen de los mismos. Así,
el varón se descubre como perteneciente al mismo
grupo que el padre; y que su madre es físicamente
distinta de él. Cuando este niño se compare
con su hermanita, no sólo comprobará su
diferencia sino que se puede generar en su interior
un sentimiento de castración, al comprobar que
él posee lo que su hermanita no tiene. Se origina
entonces una visión dicotómica entre fálico
y castrado.
Por su parte la niña, al comprobar su diferencia
física, no descarta por completo la idea de haber
sufrido una mutilación.
El niño, por temor a ser castrado, opta por identificarse
con su padre ya que no puede competir. Si bien toma
la postura masculina, esto le genera un conflicto que
Freud denomina angustia de castración. La angustia
de castración aparece en cualquier momento de
la vida, en aquellas ocasiones en que se pone en juego,
simbólicamente, nuestra idea integradora y valorada
de sujetos. Por ejemplo: ante la posibilidad de no conseguir
un trabajo al que me voy a presentar, ser rechazado
por la chica que me gusta, rendir mal un examen, entre
otros. Este complejo de castración guarda una
estrecha relación con el Complejo de Edipo.
Según Freud, el Complejo de Edipo es vivido en
su mayor apogeo entre los 3 y 5 años de edad,
dentro de la etapa fálica. Desempeña un
papel fundamental en la estructuración de la
personaliad y en la orientación del deseo humano.
El Complejo de Edipo hace referencia a un conjunto organizado
de deseos amorosos y hostiles que el niño experimenta
respecto a sus padres. En su forma positiva, el complejo
se presenta como en la historia de Edipo Rey donde hay
un deseo de la muerte del rival, que es el personaje
del mismo sexo y un deseo sexual hacia el personaje
del sexo opuesto. En su forma negativa, se presenta
a la inversa, así se siente amor hacia el progenitor
del mismo sexo y celos hacia el progenitor del sexo
opuesto. Estas dos formas se encuentran, en diferentes
grados, en la llamada configuración completa
del Complejo de Edipo. Esta descripción, en su
forma completa, permite a Freud explicar la ambivalencia
que el niño tiene hacia el padre y la niña
hacia la madre, a quienes aman y odian a la vez. La
declinación de este complejo señala la
entrada en el periodo de latencia.
Periodo de Latencia: Se extiende desde los 5 ó
6 años hasta el comienzo de la pubertad. Representa
un periodo donde se detiene la evolución de la
sexualidad. Los impulsos sexuales quedan adormecidos;
hay un aquietamiento temporario o en estado latente.
Hay un predominio de la ternura sobre los deseos sexuales
y aparecen sentimientos como el pudor, aspiraciones
morales y estéticas. Comienzan a identificarse
con el padre del mismo sexo. Es necesario aclarar que
aquí Freud habla de periodo y no de fase o etapa
de latencia. Esto es así porque durante la latencia
si bien pueden observarse manifestaciones sexuales,
no se puede hablar de una nueva organización
de la sexualidd, como en el caso de las otras etapas.
Etapa Genital: Comprende desde la pubertad en adelante.
Surgen transformaciones madurativas a partir de las
cuales se acentúa la atracción por el
sexo opuesto. La zona erógena es la genital.
Es característico de esta etapa, un renacer edípico
que es superado, con mayor o menor éxito, de
acuerdo con la manera particular de elegir su objeto
de amor.
Desde el punto de vista de la estructuración
de la vida psíquica, la mujer tiene un super-yo
más permisivo, ya que la angustia de castración,
de la que ya hemos hablado, no se activa tan fuertemente
como en el varón.
Mientras que el varón tiene una posición
de conquista, la mujer tiene una posición seductora.
Estos lugares son intercambiables, ya que la mujer puede
conquistar y el hombre seducir, pero son atributos masculinos
y femeninos.
De estas características se extraen ciertos tipos
de inteligencia que los dos sexos pueden utilizar, pero
que corresponden a características sexuales complementarias.
La inteligencia masculina es organizada, racional, controlada
y metódica, de tipo deductivo, poco creativa
pero práctica, que no toma en cuenta los elementos
afectivos, más agresiva, preocupada por la ética
y el cumplir, más burocrática y que se
preocupa por los resultados.
La inteligencia femenina es más global, creativa,
preocupada por la estética, de tipo inductivo,
intuitiva, poco organizada, se tiñe con lo afectivo,
más pacífica, preocupada por los procesos,
poco práctica.
En todo sujeto interactúan los dos tipos de inteligencia.
Tanto en el hombre como en la mujer, por momentos predomina
una y en otros se adopta la otra forma.
Dentro de estas teorías psicoanalíticas,
otro autor que se destaca es Jacques Lacan, quien basándose
en la lingüística, sostiene que el inconciente
se estructura como el lenguaje. Diferencia dos aspectos
en su constitución: la metáfora o imagen
y la netonimia o transnominación.
Se entiende por netonimia al procedimiento estilístico
que consiste en designar una cosa con el nombre de otra,
cuando ambas están reunidas por alguna relación.
Por ej: designar el "laurel" por la "gloria";
las "canas" por la "vejez".
Para Lacan, el inconciente tiene todavía una
estructura netonímica; y la conciencia se organiza
de manera metafórica sobre lo reprimido. Así,
el inconciente está constituido por significantes
y sólo cuando se encadenan logran un significado.
A igual que Freud, sostiene que los pensamientos son
de origen inconciente. El sujeto es un sujeto de conocimiento,
pero este conocimiento es inconciente y lo determina.
Otra autora reconocida dentro de esta corriente es
Melanie Klein, quien sostiene que la vida psíquica
se comienza a estructurar hacia los seis meses de edad.
Plantea una organización psíquica con
capacidad de expresión en una etapa evolutiva
anterior a la que planteaba Freud. Le da mucha importancia
al juego infantil, ya que considera que a través
de él se pueden analizar las conductas del niño
pequeño. Sostiene que finalizado el pasaje edípico,
se construyen el lenguaje y la simbolización.
Los tres autores de las teorías psicoanalíticas,
que hemos mencionado, coinciden en afirmar la importancia
que tienen, en la vida anímica de los sujetos,
los factores reprimidos e inconcientes. Estos factores
constituidos por nuestros impulsos y deseos, (positivos
o negativos), influyen en nuestro accionar cotidiano
y son la causa u origen de nuestros comportamientos.
Todas las teorías presentadas en este trabajo,
son valiosas en tanto que permiten al docente tener
una visión de las diferentes formas de entender
el aprendizaje en un sentido general. Pero por otro
lado, no profundizan en los aspectos del aprendizaje,
en particular en lo que hace a su operatoriedad y aplicación
en el aula.
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*Vigotsky, L.: Pensamiento y lenguaje. Edit. Lautaro,
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ANA MARÍA CATOYRA
PROFESORA DE FILOSOFÍA
Y PEDAGOGÍA
PSICOPEDAGOGA CLÍNICA
LICENCIADA EN ADMINISTRACIÓN
Y GESTIÓN DE LA EDUCACIÓN
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